Comentario de Mercado
La Semana 44 concentró varios golpes casi simultáneos. El miércoles la Fed mantuvo las tasas pero con un tono hawkish (inclinado a una política monetaria más restrictiva, es decir, a mantener las tasas altas o subirlas); el jueves la inflación PCE se aceleró, en línea con lo esperado, y el PIB del tercer trimestre batió las previsiones; y esa misma noche se conoció el mayor hackeo en la historia de los Activos Digitales, contra Binance. La combinación provocó un episodio de aversión al riesgo que llevó a BTC a mínimos de seis semanas. El matiz importante, sin embargo, es que la demanda institucional vía ETFs de BTC se mantuvo positiva en el acumulado semanal —aunque el viernes giró a salida a medida que el impacto del hackeo alcanzó al canal institucional—, y que buena parte de la caída respondió a un desarme de apalancamiento más que a una salida estructural de capital.
(i) El mayor hackeo de la historia del sector golpea a Binance: El jueves por la noche, Binance anunció un incidente de seguridad con un impacto estimado en USD 6.3B —el robo más grande registrado en Activos Digitales—. La exchange suspendió depósitos y retiros como medida de contención y comunicó que cubrirá la totalidad de las pérdidas con fondos propios y con su fondo de activos de emergencia, afirmando que los fondos de los usuarios están a salvo. Cerca de USD 3B de los fondos sustraídos fueron congelados por los emisores de stablecoins —Tether congeló más de USDT 1,567M y Circle más de USDC 800M, junto a otros actores como Ripple—. Binance estima reanudar los retiros alrededor del domingo.
(ii) La Fed endurece el tono y el PCE acelera: El 28 de octubre la Fed mantuvo las tasas en 3.75%–4.00%, pero en una decisión hawkish con voto dividido (10-2): dos de sus miembros votaron por una subida. Al día siguiente, el PCE de septiembre —la medida de inflación preferida de la Fed— se aceleró a 3.6% interanual (3.1% la subyacente), y el PIB del tercer trimestre creció 3.4%, por encima de lo esperado: una economía fuerte con inflación por encima del objetivo refuerza la probabilidad de una subida en diciembre. El oro volvió a cotizar por debajo de USD 4,000.
(iii) Aversión al riesgo en precios; los ETFs resisten pero ceden el viernes: BTC cotiza en USD 77,500 (-4.1%), ETH en USD 2,250 (-5.1%) y SOL en USD 97.00 (-5.4%). El episodio desató cerca de USD 1.57B en liquidaciones (en su mayoría posiciones largas). Los ETFs de BTC cerraron la semana en positivo por segunda vez consecutiva (+USD 31.3M), pero el viernes giraron a salida (-USD 409.5M) a medida que el impacto del hackeo alcanzó al canal institucional, casi borrando las entradas de los días previos.
Nota de Solidus: Nuestras operaciones continúan con normalidad y los esquemas de custodia institucional que utilizamos operan sin interrupción. Mantenemos un monitoreo activo del evento y de la reapertura de retiros prevista para el domingo, e informaremos a nuestros clientes ante cualquier novedad relevante.
Macro y Mercados Globales
EL HACKEO A BINANCE: QUÉ PASÓ Y CÓMO LEERLO
El hecho central de la semana fue, sin duda, el ataque a Binance. El jueves por la noche la exchange —la mayor del mundo por volumen— reveló un incidente de seguridad con un impacto estimado en USD 6.3B, lo que lo convierte en el mayor robo en la historia de los Activos Digitales, por encima de cualquier precedente. La investigación inicial apunta al equipo comprometido de un ingeniero, que habría permitido el acceso a un contenedor de servicio y el envío de transacciones de retiro no autorizadas desde sus carteras calientes (las conectadas a internet para operar). Firmas de análisis on-chain vinculan el ataque al grupo norcoreano TraderTraitor —el mismo señalado por el robo de USD 1.5B a Bybit en febrero de 2025, por coincidencias de método—, aunque esa atribución aún no está confirmada oficialmente.
Más allá de la magnitud, lo relevante para el inversor es la respuesta del sistema, que funcionó con rapidez. Binance suspendió depósitos y retiros de inmediato como medida de contención y se comprometió a cubrir el 100% de las pérdidas con capital propio y con su fondo de activos de emergencia, de modo que, según la compañía, los saldos de sus clientes quedan protegidos. En paralelo, los emisores de las principales stablecoins congelaron cerca de USD 3B de los fondos sustraídos: Tether más de USDT 1,567M, Circle más de USDC 800M, con Ripple sumándose al bloqueo. La exchange estima reanudar los retiros alrededor del domingo —tras completar una revisión de seguridad de su servicio de retiros— y publicará un informe post-mortem al cerrar la investigación.
La lectura serena es doble. Por un lado, es un evento grave que pone a prueba la confianza y que volvió a exponer el riesgo de concentración y de custodia en los grandes intermediarios centralizados. Por otro, los mecanismos de defensa de la industria —congelamiento de activos, cobertura de pérdidas, trazabilidad on-chain— actuaron como estaban diseñados, y no hay a la fecha indicios de un problema de solvencia. Es, sobre todo, un recordatorio de por qué la disciplina de custodia —segregación de activos, diversificación de contrapartes y esquemas institucionales— es el primer pilar de la preservación de capital.
LA FED MANTIENE, PERO CON TONO HAWKISH
En lo macro, la semana ya venía cargada antes del hackeo. El 28 de octubre la Fed mantuvo las tasas en el rango de 3.75%–4.00%, como el mercado esperaba, pero el mensaje fue más duro de lo previsto. La decisión se tomó con un voto dividido de 10 a 2: la gobernadora Lisa Cook —en su primer voto disidente desde que se incorporó al Comité en 2022— y la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, votaron por una subida de un cuarto de punto. Un banco central en el que dos miembros quieren subir —y ninguno bajar— deja claro que el sesgo restrictivo sigue firme y que la puerta a una subida en diciembre permanece abierta.
La confirmación llegó al día siguiente. El PCE de septiembre —el índice de precios que la Fed vigila como su medida preferida de inflación— se aceleró a 3.6% interanual, con la inflación subyacente (que excluye alimentos y energía) subiendo a 3.1% desde 3.0%; el dato salió en línea con lo esperado, pero marcó una aceleración. Ese mismo día se conoció que el PIB del tercer trimestre creció 3.4%, por encima de las previsiones. Es la combinación que sostiene el caso hawkish: una economía fuerte con la inflación todavía por encima del objetivo le da a la Fed margen —y motivo— para seguir endureciendo. Para los Activos Digitales, la implicación es la de las últimas semanas: con tasas altas, el precio de un activo que no paga cupón encuentra un techo.
El efecto se sintió en los refugios tradicionales: el oro volvió a cotizar por debajo de USD 4,000, nivel que había perforado la semana pasada por primera vez desde julio, a medida que el repunte de las expectativas de tasas elevó los rendimientos reales. Fue una semana en la que ni el oro ni los Activos Digitales ofrecieron cobertura —ambos cedieron—, un recordatorio de que, cuando el factor dominante es el costo del dinero, casi todos los activos de riesgo se mueven en la misma dirección.
Análisis de Precios y Rangos
Bitcoin (BTC): Cotiza en USD 77,500 (-4.1% frente a la referencia del viernes anterior). BTC inició la semana cerca de USD 80,000 y aguantó durante los primeros días —incluso con entradas en sus ETFs—, hasta que el jueves el anuncio del hackeo, sobre un mercado ya tensionado por la Fed, desató las ventas. La caída se extendió a la madrugada del viernes, cuando el precio marcó un mínimo de seis semanas en torno a USD 76,100–76,400, su nivel más bajo desde mediados de septiembre, antes de recuperar la zona de los USD 77,000. Un dato on-chain ayuda a dimensionar el nivel: BTC está cotizando en torno al costo base promedio de los tenedores de corto plazo —el precio al que compraron quienes entraron en los últimos meses—, una zona que históricamente ha marcado la transición entre mercado bajista y alcista. La dominancia de BTC subió, al caer menos que el resto. Soporte en USD 76,000 y, por debajo, USD 74,000; resistencia en USD 80,000 y USD 81,840.
Ethereum (ETH): Cotiza en USD 2,250 (-5.1%), tras perder el nivel de USD 2,300 que había defendido en octubre y tocar un mínimo por debajo de USD 2,200. ETH sigue siendo el rezagado del canal institucional —sus ETFs encadenaron una quinta semana de salidas— y cargó además con una parte importante de las liquidaciones del jueves. Mientras no recupere los USD 2,300, el sesgo de corto plazo permanece débil. Soporte en USD 2,150–2,200; resistencia en USD 2,300–2,400.
Solana (SOL): Cotiza en USD 97.00 (-5.4%), de los activos más golpeados de los tres. Perdió el nivel psicológico de los USD 100 que había defendido en semanas anteriores y cayó hasta la zona de los USD 94–95 —su punto más débil en meses— antes de estabilizarse cerca de los USD 97. Venía ya presionado por la salida de sus ETFs antes del hackeo, que agravó el movimiento. Los USD 90 pasan a ser el siguiente soporte relevante a vigilar; para recomponer, necesita recuperar los USD 100. Soporte en USD 90–95; resistencia en USD 100–103.
Derivados y Microestructura
La mecánica de la caída confirma su naturaleza. El episodio del jueves desató cerca de USD 1.57B en liquidaciones en 24 horas, de las cuales alrededor del 84% fueron posiciones largas (apuestas al alza que se cierran de forma automática cuando el precio cae). Jordan Schlosser, cofundador de IPX Exchange, resumió el movimiento con un dato: el interés abierto en futuros cayó apenas 1.4% frente a una caída de precio del 3%, lo que describió como "un lavado de apalancamiento, más que un éxodo". La venta no vino de inversores de fondo deshaciendo posiciones de contado, sino del cierre forzado de apuestas apalancadas que no resistieron el doble golpe macro y de titulares.
Esa distinción importa para el posicionamiento. Una caída construida sobre liquidaciones deja, una vez purgada, un mercado con menos exceso de apalancamiento y una base más sana desde la que estabilizarse. Dos indicadores on-chain acompañan esa lectura, aunque con señales de dirección distinta. El primero es que BTC cotiza en torno al costo base de los tenedores de corto plazo, una zona de la que el mercado ha tendido a rebotar. El segundo es el Coinbase Premium —la diferencia de precio de Bitcoin entre Coinbase, la plaza principal del inversor estadounidense, y el resto de los exchanges globales—, que tocó su nivel más bajo en cuatro años; la última vez que estuvo tan deprimido fue en noviembre de 2022, tras el colapso de FTX, cerca de un mínimo de ciclo. Conviene leerlo con precisión: en lo inmediato indica que el comprador estadounidense al contado está ausente, lo que convive con las entradas vía ETF pero no las confirma. Históricamente, niveles así de deprimidos han coincidido con suelos de mercado, pero son una señal de sentimiento, no un indicador adelantado. No garantizan nada; sí matizan el pánico.
El comportamiento relativo volvió a favorecer a BTC —cayó menos que ETH y SOL y su canal de ETFs cerró la semana en positivo, pese a la salida del viernes—, la rotación hacia calidad habitual en los momentos de estrés.
Volatilidad esperada para la próxima semana: alta. La reapertura de los retiros de Binance prevista para el domingo, la digestión del tono de la Fed y las elecciones de medio término del 3 de noviembre marcan un inicio de semana sensible. Cualquier sorpresa en torno al proceso de Binance puede mover el precio con fuerza.
US Spot ETFs - Flujos Institucionales
BTC: +USD 31.3M, una segunda semana consecutiva en positivo, aunque por un margen estrecho. La historia está en la distribución diaria: la compra fue fuerte de lunes a jueves (+110.3, +176.0, +137.3, +17.2), pero el viernes el canal institucional giró a venta con una salida de USD 409.5M, a medida que el impacto del hackeo se hizo sentir. En términos netos la semana cerró en verde, pero el movimiento del viernes muestra que la demanda institucional no fue inmune al shock: resistió cuatro días y cedió al quinto. En perspectiva, en los 30 días previos los ETFs de BTC ya acumulaban retiros netos, de modo que el saldo del mes sigue sin revertirse. La lectura de fondo se mantiene —la caída fue sobre todo un evento de sentimiento y apalancamiento—, pero conviene seguir de cerca si la salida del viernes fue un episodio puntual o el inicio de un giro.
ETH: -USD 335.3M, una quinta semana consecutiva de salidas que confirma a ETH como el eslabón más débil. La ausencia de un catalizador propio y la presión de un entorno macro adverso mantienen la demanda institucional de ETH en terreno negativo; hará falta un giro sostenido en los flujos para revertir el cuadro.
SOL: -USD 71.6M, una cuarta semana en negativo y, esta vez, de mayor magnitud. La salida se aceleró respecto a semanas previas y ayuda a explicar por qué SOL fue de los activos más castigados en precio. El interés institucional en SOL sigue sin reactivarse.
Coinbase, Q3 2026. En clave corporativa, Coinbase publicó resultados el jueves tras el cierre: ingresos netos de unos USD 1.22B (por debajo del consenso de USD 1.23B y un 35% menos que un año atrás) y una utilidad neta de USD 719M que provino en su mayor parte de ganancias no realizadas por revalorización de sus tenencias (USD 715M), no del negocio operativo —la utilidad neta ajustada fue de USD 78M—. El cuadro operativo, sin embargo, es mejor de lo que sugiere el titular: el EBITDA ajustado alcanzó USD 333M, un 60% más que el trimestre anterior y por encima de lo esperado, en el decimoquinto trimestre consecutivo en terreno positivo. La lectura es instructiva: el negocio transaccional se enfrió con el mercado —los ingresos por trading cayeron 44% interanual— pero los recurrentes aguantaron, con suscripciones y servicios en USD 570M, ya el 49% de los ingresos netos, y un negocio de prediction markets que superó los USD 200M de ingresos anualizados. Es el reflejo de una industria que madura y diversifica sus fuentes de ingreso más allá del trading.
Conclusión y Posicionamiento
La semana dejó un cuadro de dos capas. En la superficie, un shock de confianza —el mayor hackeo de la historia del sector— y un entorno macro que se endureció con una Fed hawkish y una inflación que no cede. Por debajo, señales que invitan a no sobrerreaccionar: la respuesta de la industria al incidente de Binance fue rápida y ordenada, con cobertura de pérdidas y congelamiento de fondos; la caída de precio fue mayormente un desarme de apalancamiento; la demanda institucional vía ETFs de BTC cerró la semana en positivo, aunque el viernes giró a salida; y el posicionamiento on-chain luce lavado, no eufórico.
Nuestra postura es de prudencia activa: ni es momento de aumentar exposición de forma agresiva —el viento macro sopla en contra y queda el riesgo de evento en torno a la reapertura de Binance—, ni de confundir un shock de sentimiento con un deterioro estructural. Las tres condiciones que seguimos para incrementar riesgo están repartidas: la demanda vía ETFs (favorable) mejora, pero BTC está lejos de recuperar los USD 86,600 y la Fed se inclina a seguir subiendo. Mantenemos liquidez y disciplina de custodia, y vigilamos la zona de USD 76,000 —el mínimo de la semana y el entorno del costo base de corto plazo— como la referencia técnica que define el carácter del próximo movimiento. El rango de USD 76,100–81,840 queda como referencia operativa reciente.
Catalizadores clave — Semana 45 (2–6 nov):
- La reapertura de Binance — El restablecimiento ordenado de los retiros, previsto para el domingo, es la prueba de confianza inmediata. Una reanudación sin incidentes despejaría buena parte de la incertidumbre; cualquier tropiezo la amplificaría.
- Las elecciones de medio término (3 nov) — El primer catalizador macro-político de la semana. Analistas condicionan un eventual rebote a la estabilidad post-electoral: si BTC sostiene la zona de los USD 75,000 durante el fin de semana, algunos esperan una recuperación hacia los USD 80,000 tras los comicios.
- ¿Se consolidan las entradas de ETFs? — Que la compra de BTC continúe tras el shock confirmaría que el capital institucional sigue viendo valor en estos niveles.
- Rumbo a la Fed de diciembre — Con el sesgo restrictivo reforzado por el PCE y un PIB fuerte, cada dato de inflación y empleo recalibrará la probabilidad de una subida el 9 de diciembre.



