Comentario de Mercado
La Semana 43 fue una semana de dos mitades, en pleno período de silencio de la Fed antes de su reunión del 28 de octubre. La primera mitad trajo la mejor señal en semanas: la demanda institucional vía ETFs de BTC se reactivó con fuerza y el precio rebotó. La segunda la revirtió: un repunte apalancado se deshizo, un nuevo golpe al sector tecnológico arrastró a los mercados de riesgo y el petróleo siguió escalando por Ormuz. BTC cerró la semana cerca de donde la empezó, pero el tono de la demanda cambió.
(i) Los ETFs de BTC giran a compra: Tras dos semanas de salidas, los ETFs de BTC registraron entradas netas de USD 439MM (Lun–Jue), con dos sesiones fuertes de compra el lunes (+526.7) y el miércoles (+524.8). El jueves, sin embargo, se dio la primera salida en cuatro sesiones (-635.6), coincidiendo con el giro de ánimo. Es la primera semana en positivo para BTC tras dos de salidas; ETH (-225.1MM) y SOL (-17.6MM) siguieron en negativo.
(ii) Un repunte apalancado que no aguantó: BTC subió de ~USD 82,800 el lunes a un máximo de USD 84,820 el miércoles, quedándose a menos de USD 200 de los USD 85,000. El interés abierto en Bitcoin —el valor total de las posiciones apalancadas vivas— saltó un 8% en 24 horas hasta unos USD 27,120MM, señal de que el avance se apoyó en apalancamiento más que en compra de contado. El jueves se deshizo.
(iii) Vuelve el riesgo macro: El jueves un nuevo retroceso tecnológico golpeó a los índices, con el Nasdaq liderando las caídas. El detonante fue una revaluación del gasto en inteligencia artificial tras los resultados de Meta y Tesla: Meta elevó su previsión de inversión y Tesla la recortó a unos USD 20,000MM desde más de USD 25,000MM, y el mercado castigó ambas lecturas. En paralelo, el petróleo Brent escaló hasta ~USD 114 por barril, su nivel más alto desde mayo. BTC cotiza en USD 80,850 (-1.0%), ETH en USD 2,370 (-2.1%) y SOL en USD 102.5 (-1.4%).
Macro y Mercados Globales
UNA SEMANA SIN FED, A LA ESPERA DEL 28 DE OCTUBRE
La semana transcurrió dentro del período de silencio (blackout) de la Fed, que rige del 17 al 29 de octubre: sin declaraciones de sus miembros y a la espera de la decisión del 28 de octubre. El posicionamiento se movió en una dirección clara. Tras el empleo débil de septiembre (solo 29,000 nuevos puestos y una tasa de desempleo de 4.2%) y pese a la inflación caliente de la semana anterior, el mercado pasó a descontar con fuerte convicción que la Fed mantendrá tasas el 28 de octubre: las plataformas de predicción asignaban cerca de 91.5% a un "sin cambios", apuntando a la reunión del 9 de diciembre como el momento más probable para la próxima subida (aunque las probabilidades para esa fecha se dispersan según la fuente).
El único dato relevante de la semana reforzó esa lectura de un aterrizaje ordenado, no de recesión: las solicitudes semanales de subsidio por desempleo cayeron a unas 194,000, un mínimo de tres meses y cerca de los niveles más bajos desde la década de 1960. Un mercado laboral que se enfría en la creación de empleo pero no en los despidos le da a la Fed margen para mantener su sesgo restrictivo sin urgencia de volver a subir en octubre. Para los Activos Digitales, el escenario base —una pausa el 28 con la puerta abierta a diciembre— es el más benigno de los que estaban sobre la mesa.
EL PETRÓLEO NO CEDE: BRENT EN MÁXIMOS DE CINCO MESES
En el frente de la energía, la presión se intensificó. El Brent escaló hasta aproximadamente USD 114 por barril, su nivel más alto desde el 4 de mayo; el WTI estadounidense superó los USD 100. El detonante del viernes fueron los ataques hutíes contra infraestructura energética saudí —el puerto de Yanbu en el Mar Rojo, un campo petrolero y un aeropuerto—, sumados a la orden de Aramco de evacuar su sede de Dhahran. De fondo sigue el Estrecho de Ormuz: la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber atacado o minado siete embarcaciones más, una cifra que el presidente Trump cuestionó públicamente, mientras el bloqueo estadounidense mantiene las exportaciones iraníes por vía marítima prácticamente en cero. Conviene matizar un punto: los flujos por el estrecho se han recuperado hasta niveles cercanos a los previos al conflicto, aunque con costos de flete muy elevados, y Arabia Saudita más que triplicó los envíos por su oleoducto Este-Oeste, que evita Ormuz, de 2 a 7 millones de barriles diarios. El riesgo ya no es tanto el tránsito como la integridad de la infraestructura saudí. La implicación para el inversor no cambia: un crudo caro mantiene viva la presión inflacionaria por energía justo cuando la Fed necesita lo contrario.
EL TRASFONDO ESTRUCTURAL: UN AÑO RÉCORD PARA LOS ETFs
Más allá de la semana, conviene un apunte de contexto que compartió Eric Balchunas (Bloomberg Intelligence): 2026 es un año récord de captaciones para la industria de ETFs de EE.UU. —que ya superó el récord del año anterior— mientras los fondos mutuos de renta variable pierden capital de forma sostenida. El mensaje es estructural: el vehículo ETF se consolida como el riel preferido de la inversión, y los ETFs de Activos Digitales son la vía por la que ese capital institucional accede a BTC, ETH y SOL. Los flujos semanales fluctúan; la tendencia de adopción del vehículo no.
REGULACIÓN: LAS STABLECOINS, BAJO SUPERVISIÓN BANCARIA
El avance regulatorio más relevante de la semana llegó el miércoles: la OCC (The Office of the Comptroller of the Currency, el regulador bancario federal de EE.UU.) finalizó la primera regla que desarrolla la GENIUS Act, la ley de stablecoins. La norma, que entra en vigor el 18 de enero de 2027, somete a los emisores de stablecoins de pago a una supervisión equivalente a la de un banco: estándares de reservas, redención, capital, custodia y auditoría, con reportes periódicos de la composición de reservas. El texto final trajo además un giro accionable: la OCC eliminó la presunción que trataba como rendimiento prohibido los programas de recompensas pagados por terceros —los exchanges, sobre todo—, manteniendo solo la prohibición de que el emisor pague interés directo; para un cliente con saldos en stablecoins, esto decide si esos programas de recompensas siguen siendo viables bajo el régimen federal. Las stablecoins son la capa de liquidación en dólares sobre la que opera buena parte del mercado de Activos Digitales, de modo que darles un marco federal claro reduce la incertidumbre regulatoria y refuerza los rieles institucionales de la industria. No movió el precio esta semana —AML y sanciones quedan para una regulación posterior del Tesoro—, pero es un cimiento estructural favorable a mediano plazo.
Análisis de Precios y Rangos
Bitcoin (BTC): Cotiza en USD 80,850 (-1.0% frente a la referencia del viernes anterior). El recorrido semanal cuenta la historia: BTC arrancó el lunes en ~USD 82,800, impulsado por la fuerte entrada en ETFs, y subió hasta un máximo de USD 84,820 el miércoles, quedándose a menos de USD 200 de los USD 85,000 antes de girar. A partir de ahí cedió, con el cambio de ánimo del jueves, hasta la zona de USD 80,850. Pese a la caída, BTC volvió a mostrar resistencia relativa: su dominancia —el peso de Bitcoin dentro del valor total del mercado de Activos Digitales— se situó en ~57.8% (CoinGecko). Lo relevante del recorrido es que el nivel de USD 85,000 ya fue probado esta semana y rechazó el avance; recuperarlo y sostenerlo sigue siendo la condición para retomar impulso. Por debajo, la zona de USD 80,000 sigue siendo el piso que el mercado defiende. Soporte en USD 80,000 y USD 78,000; resistencia en USD 84,820 y USD 85,000.
Ethereum (ETH): Cotiza en USD 2,370 (-2.1%), con un recorrido entre ~USD 2,360 y ~USD 2,490. ETH sigue siendo el rezagado: cotiza por debajo de sus promedios móviles de corto plazo, y sus ETFs encadenaron una cuarta semana de salidas. El nivel psicológico de USD 2,400 actuó como la línea que el precio defendió y recuperó repetidamente; por debajo, USD 2,300 es el soporte estructural que ha aguantado en octubre. Soporte en USD 2,300–2,360; resistencia en USD 2,450–2,490.
Solana (SOL): Cotiza en USD 102.5 (-1.4%), sosteniéndose por encima del nivel psicológico de los USD 100 tras ponerlo a prueba la semana pasada. Llegó a tocar ~USD 108 a mitad de semana antes de replegarse con el resto del mercado. El flujo de sus ETFs se mantuvo en negativo por tercera semana consecutiva, pero la magnitud fue moderada. Los USD 100 siguen siendo la línea en la arena: mientras aguante, la tendencia de fondo no se compromete. Soporte en USD 100; resistencia en USD 108.
Derivados y Microestructura
La microestructura de la semana explica por qué el rebote no aguantó. El repunte del miércoles estuvo impulsado por apalancamiento, no por contado: el interés abierto en Bitcoin (el valor total de las apuestas apalancadas abiertas) saltó 8.04% en 24 horas hasta unos USD 27,120MM. Un avance construido sobre apalancamiento es frágil por definición: basta un catalizador adverso para que las posiciones se cierren en cascada. Ese catalizador llegó el jueves con el retroceso tecnológico: en las 24 horas siguientes se liquidaron USD 458MM, de los cuales USD 418MM —el 91.2%— fueron posiciones largas (apuestas al alza que se cierran de forma automática cuando el precio cae). El desglose por activo lo confirma: BTC concentró USD 141MM, con un 96.6% del lado largo, y ETH USD 93MM. Conviene no sobreinterpretarlo: las funding rates se mantuvieron estables en torno a +0.004%, sin señales de una aglomeración generalizada del lado largo.
El patrón se repite: el apalancamiento amplifica los movimientos en ambas direcciones, y esta semana infló un rebote que la realidad macro no sostuvo. La buena noticia es que esa limpieza deja un mercado con menos exceso; la mala, que mientras el apetito por riesgo general —acciones tecnológicas incluidas— siga frágil, cada intento de rebote apalancado encontrará la misma resistencia.
El comportamiento relativo volvió a favorecer a BTC, que cayó menos que los alts y vio entradas netas en sus ETFs mientras ETH y SOL seguían con salidas. Es la rotación hacia calidad que venimos describiendo, y la estructura del apalancamiento la confirma: los alts ya concentran alrededor del 57% del interés abierto en derivados, frente al 43% de BTC —históricamente Bitcoin superaba el 90%—. El riesgo apalancado vive hoy fuera de BTC, que es precisamente por qué cae menos.
Volatilidad esperada para la próxima semana: alta. La decisión de la Fed del 28 de octubre, la ola de resultados de las grandes tecnológicas y la evolución del conflicto en Ormuz concentran varios catalizadores de alto impacto en pocos días.
US Spot ETFs - Flujos Institucionales
BTC: +USD 439.1MM, el primer registro semanal positivo tras dos semanas de salidas y la señal más importante de la semana. La compra fue contundente en dos sesiones. El lunes (+526.7) la entrada fue obra casi exclusiva de BlackRock, cuyo IBIT aportó USD 665.2MM mientras el resto de los fondos restaba —el FBTC de Fidelity registró una salida de USD 83.6MM—. El miércoles (+524.8) sí fue una compra repartida: IBIT y FBTC aportaron juntos el 85% del total. El giro confirma lo que anticipábamos la semana pasada: la venta institucional agresiva no solo se frenó, sino que se dio vuelta. El matiz está en el jueves: la primera salida en cuatro sesiones (-635.6) coincidió con el retroceso tecnológico, un recordatorio de que la demanda sigue siendo sensible al ánimo de riesgo general. Que estas entradas se consoliden la próxima semana es la señal a vigilar.
ETH: -USD 225.1MM, una cuarta semana consecutiva de salidas que mantiene a ETH como el activo más débil del trío en el canal institucional. La magnitud, eso sí, se reduce semana a semana: -542MM, -320MM y ahora -225MM. La tesis de asignación a favor de ETH sigue en pausa: sin un giro en los flujos, el activo carece de un catalizador comprador propio que lo despegue de sus mínimos.
SOL: -USD 17.6MM, también una tercera semana en negativo, aunque de magnitud moderada y estable respecto a las anteriores. El interés institucional en SOL no se ha reactivado, pero tampoco se acelera la salida: es un goteo, no una fuga.
Conclusión y Posicionamiento
La semana dejó un balance mixto, pero con un matiz importante a favor. Del lado constructivo, la demanda institucional de BTC vía ETFs se reactivó por primera vez en tres semanas, una de las tres condiciones que venimos señalando para un cambio de postura. Del lado de la cautela, el rebote se apoyó en apalancamiento y no aguantó, el petróleo sigue escalando y el apetito por riesgo general volvió a flaquear con la debilidad tecnológica. BTC no logró superar la resistencia clave de USD 86,600 —su techo fue USD 84,820, a menos de USD 200 de los USD 85,000— y los flujos de ETH y SOL siguen negativos.
La postura se mantiene prudente, pero con una señal de mejora que conviene monitorear de cerca. El evento que define la semana entrante es la reunión de la Fed del 28 de octubre. El mercado descuenta una pausa con alta probabilidad; lo decisivo no será la decisión en sí, sino el tono del comunicado y lo que señale sobre diciembre. Una pausa acompañada de un mensaje menos restrictivo sería el primer catalizador macro favorable en semanas; una pausa "de halcón", que insista en más subidas, mantendría el techo. Mientras tanto, mantenemos liquidez y disciplina: el momento de aumentar exposición llega cuando las entradas de ETFs se confirmen, BTC recupere los USD 85,000 y la Fed despeje el horizonte de tasas, no antes. El rango de USD 80,850–84,820 queda como referencia operativa reciente.
Catalizadores clave — Semana 44 (26–30 oct):
- La decisión de la Fed (28 oct) — Con una pausa muy descontada, el foco está en el comunicado y la conferencia: cualquier señal sobre diciembre moverá tasas, dólar y apetito por riesgo. El blackout termina el 29 de octubre.
- ¿Se consolidan las entradas de ETFs? — Confirmar si la compra de BTC continúa tras la salida del jueves —y si ETH y SOL dejan de sangrar— definirá si el giro de demanda es real o un episodio aislado.
- Resultados de las grandes tecnológicas — Una ola de reportes de megacapitalización define el ánimo de riesgo global; tras el tropiezo de esta semana, marcarán el tono para los Activos Digitales de mayor "beta" (más sensibles al ciclo y más apalancados).
- El petróleo y Ormuz — Con el Brent en máximos de cinco meses, el foco está en si el crudo se sostiene por encima de USD 110 y en la evolución del conflicto, por su impacto directo en la inflación.




