Comentario de Mercado
La Semana 42 confirmó, con datos en mano, el techo macro que veníamos describiendo: dos informes de inflación más calientes de lo esperado reforzaron el sesgo restrictivo de la Fed, justo cuando el petróleo cerraba en máximos de cinco meses por la escalada en el Estrecho de Ormuz. El apetito por riesgo siguió contenido y la demanda institucional vía ETFs se mantuvo negativa —aunque la venta de BTC se moderó con fuerza y las tesorerías corporativas siguieron comprando—.
(i) Dos datos de inflación calientes endurecen a la Fed: El CPI de septiembre (14 oct) subió +3.7% interanual —por encima del 3.6% esperado—, con la gasolina aportando cerca de la mitad del alza. Al día siguiente, el PPI de septiembre (15 oct) escaló +1.3% mensual (frente a un 0.5% esperado) y +6.3% interanual, el mayor avance desde 2022. El mercado reaccionó con fuerza pero sin sostener el movimiento: la probabilidad de una subida en la reunión del 28 de octubre saltó de ~22% hasta cerca del 50% con el CPI, para retroceder a ~28% el jueves. Lo que no cambió es el cuadro de fondo: el mercado sigue asignando una probabilidad alta a al menos una subida adicional antes de cierre de año.
(ii) El petróleo cierra la semana en máximos de cinco meses: El Brent tocó USD 110 por barril el viernes, por primera vez desde mayo, y cerró en USD 109.86 (+3.7% en el día), su nivel de cierre más alto desde el 19 de mayo; el WTI avanzó más de 10% en la semana y cerró en USD 101.41. El detonante fue la intensificación de los ataques iraníes a buques en el Estrecho de Ormuz —al menos nueve embarcaciones atacadas desde el domingo—, sumada a misiles hutíes contra Arabia Saudita y a los ataques ucranianos a refinerías rusas. Un crudo que cierra en máximos realimenta la inflación por energía, justo lo que la Fed no quiere ver.
(iii) BTC resiste; los alts ceden más: BTC cotiza en USD 81,700 (-1.4%), tras perforar los USD 80,000 con el dato de PPI y recuperarse; ETH en USD 2,420 (-2.6%) y SOL en USD 104 (-4.5%). La semana tuvo un desapalancamiento intenso —cerca de USD 950MM en posiciones liquidadas en las 24 horas posteriores al dato de CPI, alrededor del 90% de ellas apuestas al alza—, con ETH a la cabeza de las liquidaciones.
Macro y Mercados Globales
DOS DATOS DE INFLACIÓN CALIENTES REAFIRMAN EL SESGO RESTRICTIVO
La semana giró en torno a dos cifras. El miércoles 14 de octubre, el CPI de septiembre mostró una inflación interanual de 3.7% —por encima del 3.6% esperado— y de 0.6% en el mes; la subyacente (que excluye alimentos y energía) avanzó a 2.6% interanual. El motor fue la energía: la gasolina subió más de 9% y explicó cerca de la mitad del alza. Al día siguiente, el PPI de septiembre —el índice de precios al productor, que mide lo que cobran las empresas— fue aún más contundente: +1.3% en el mes, más del doble del 0.5% esperado, y +6.3% interanual, el mayor avance desde 2022. Dos sorpresas al alza en dos días: la inflación no cede al ritmo que la Fed necesita.
El efecto se sintió en todos los mercados, aunque no siempre en la dirección esperada. El rendimiento del bono del Tesoro a 2 años —el más sensible a las decisiones de la Fed— subió el miércoles con el CPI hasta cerca de 4.81%, su nivel más alto desde el 29 de septiembre. El jueves, pese al dato de PPI, ocurrió lo contrario: los inversores se refugiaron en bonos y los rendimientos cayeron, con el 2 años cediendo hacia la zona de 4.75%. Es una señal que conviene no pasar por alto: el mercado de bonos leyó la inflación de la semana más como un riesgo para el crecimiento que como una razón para exigir tasas más altas. En renta variable, el S&P 500 cedió más de 1% el miércoles, con presión adicional en las acciones ligadas a inteligencia artificial.
EL PETRÓLEO CIERRA EN MÁXIMOS POR ORMUZ
El segundo frente fue la energía, y agravó el primero. El Brent llegó a tocar USD 110 por barril el viernes —su nivel más alto desde mayo— y cerró la semana en USD 109.86, el cierre más alto desde el 19 de mayo; el WTI estadounidense avanzó más de 10% en la semana. El detonante fue geopolítico: Irán intensificó sus ataques a buques en el Estrecho de Ormuz —al menos nueve embarcaciones atacadas desde el domingo—, en un intento de estrangular las exportaciones de crudo por ese paso. Los embarques por el estrecho cayeron a un promedio de 11.62 millones de barriles diarios en la semana al 13 de octubre, frente a una línea base de 17.15 millones, es decir cerca del 68% del nivel previo al conflicto. A ello se sumaron misiles hutíes contra Arabia Saudita y la promesa ucraniana de seguir golpeando refinerías rusas. Es la cadena que venimos describiendo —Ormuz, petróleo, inflación, Fed— y esta semana se dio en forma concentrada.
LO QUE VIENE: LA FED DEL 28 DE OCTUBRE
Con los datos de inflación ya publicados, el foco se traslada a la reunión de la Fed del 28 de octubre. El viernes habló el Chair de la Fed, Kevin Warsh, en las reuniones del FMI en Bangkok: señaló que la economía se ha ajustado en términos generales a las expectativas del Comité desde la subida de septiembre, pero se negó a adelantar la decisión de octubre. Fue la última comunicación pública de la Fed antes de la reunión: el período de silencio (blackout) rige del 17 al 29 de octubre, y no habrá otro dato de CPI antes de la decisión —el próximo se publica el 10 de noviembre—. El mercado llega a la reunión con la información que ya tiene. La discusión ya no es si habrá otra subida este año, sino en cuál de las dos reuniones restantes —octubre o diciembre— la Fed decidirá moverse.
Análisis de Precios y Rangos
Bitcoin (BTC): Cotiza en USD 81,700 (-1.4% frente a la referencia del viernes anterior). Tuvo un recorrido volátil pero contenido: fue cediendo con los datos de inflación hasta perforar los USD 80,000 el jueves tras el PPI, nivel desde el que rebotó con rapidez por encima de USD 82,000. Lo relevante es la resistencia relativa, y esta semana tuvo una referencia contundente: BTC cayó 1.4% en una semana en que el Nasdaq perdió cerca de 4.5% y el S&P 500 cerca de 2%, ambos su peor semana desde junio. La dominancia de BTC —el peso de Bitcoin dentro del valor total del mercado de Activos Digitales— se mantuvo firme, en torno a 58% según CoinGecko (otros proveedores la sitúan cerca de 60%; la dispersión entre trackers es habitual): la debilidad de la semana fue más una rotación fuera del riesgo dentro de los Activos Digitales que un deterioro propio de BTC. USD 84,000 fue el techo que lo contuvo de lunes a miércoles. Soporte en USD 80,000 y, por debajo, USD 78,000; resistencia en USD 84,000 y USD 86,600.
Ethereum (ETH): Cotiza en USD 2,420 (-2.6%), con el recorrido más amplio de los tres; se recuperó hacia la zona de USD 2,400–2,450 tras el desplome del jueves. ETH fue, además, el activo que lideró las liquidaciones de la semana: con el dato de CPI se cerraron por la fuerza USD 282MM en posiciones de ETH, por encima de los algo más de USD 200MM de BTC, reflejo de un apalancamiento que no se había reducido antes de la caída. El nivel de USD 2,325 queda como el soporte clave: perderlo abriría la puerta a una nueva ola de ventas forzadas. Soporte en USD 2,325–2,380; resistencia en USD 2,550.
Solana (SOL): Cotiza en USD 104 (-4.5%), el activo más golpeado de los tres. Tocó un mínimo de USD 101 el jueves, poniendo a prueba el nivel psicológico de los USD 100, antes de estabilizarse por encima, con el flujo de sus ETFs en negativo por segunda semana consecutiva y sin un catalizador comprador propio. La corrección es pronunciada pero coherente con el repliegue general del riesgo; los USD 100 son la referencia a vigilar para calibrar si la tendencia de fondo sigue intacta. Soporte en USD 100; resistencia en USD 108–109, el techo que lo contuvo de martes a jueves.
Derivados y Microestructura
La semana estuvo dominada por el desapalancamiento forzado. En varias sesiones se liquidaron volúmenes elevados de posiciones apalancadas, casi siempre apuestas al alza (largos), que se cierran de forma automática cuando el precio cae por debajo de ciertos niveles. El lunes se liquidaron unos USD 489MM en 24 horas, de los cuales más de USD 400MM en largos. El episodio mayor llegó con el dato de CPI del miércoles: en las 24 horas siguientes se liquidaron cerca de USD 950MM en todo el mercado, alrededor del 90% de ellos posiciones largas, afectando a más de 177,000 operadores. El jueves, con el dato de PPI, se produjo un episodio distinto y más breve: BTC perforó los USD 80,000 hasta un mínimo de USD 79,800 y recuperó los USD 82,000 en aproximadamente dos horas.
El comportamiento relativo de los activos vuelve a ser la lectura más útil: que BTC cayera mucho menos que ETH y SOL, con su dominancia firme y ETH liderando las liquidaciones, muestra que el mercado no huyó de los Activos Digitales en bloque, sino que rotó desde los activos de mayor "beta" (más sensibles al ciclo y apalancados) hacia el de mayor calidad relativa. Es el comportamiento típico de una fase de aversión al riesgo: cuando el apetito regresa, suele ser BTC el que lidera.
La presión alcanzó también a las acciones del sector: Strategy cerró el viernes con una caída de 9.5% tras la decisión de MSCI. El castigo a los activos de mayor beta no se limitó al contado, llegó a los vehículos cotizados.
En el posicionamiento, el mercado sigue limpiando excesos de apalancamiento: la presión vendedora de contado —las salidas de ETFs— se moderó en BTC, mientras el apalancamiento en los alts se redujo de forma más abrupta. Es una corrección sana en su mecánica, aunque incómoda en el precio.
Volatilidad esperada para la próxima semana: alta. La antesala de la reunión de la Fed del 28 de octubre, la evolución del conflicto en Ormuz y la digestión de los datos de inflación mantienen varios frentes abiertos.
US Spot ETFs - Flujos Institucionales
BTC: -USD 146.0MM, una salida neta que, sin embargo, representa una mejora marcada frente a la semana anterior, cuando solo las sesiones del 7 y 8 de octubre acumularon más de USD 700MM de salidas. El patrón fue de dos caras: tras un lunes negativo (-65.4), el martes registró una entrada fuerte (+175.7) liderada por los fondos de BlackRock y Fidelity, interrumpida por una salida importante el miércoles (-261.4), el día del CPI. La lectura es que la venta institucional agresiva de BTC se frenó: el canal de contado dejó de ser una fuente de presión unidireccional, lo que ayuda a explicar por qué BTC resistió mejor.
ETH: -USD 250.4MM, con salidas sostenidas durante la semana (solo el martes vio una entrada modesta de +24.8). Las retiradas, lideradas por los fondos de BlackRock, se combinaron con el hecho de que ETH fue el activo más apalancado y el que más sufrió en las liquidaciones. La tesis de asignación a favor de ETH que había reaparecido semanas atrás sigue, por ahora, en pausa: hace falta ver entradas sostenidas para reactivarla.
SOL: -USD 12.8MM, una salida moderada que marca la segunda semana consecutiva en terreno negativo para los ETFs de Solana, tras catorce semanas de entradas que se cortaron la semana pasada. El retroceso es menor en magnitud que el de BTC y ETH, pero confirma que el repliegue de la demanda institucional fue generalizado.
El otro canal institucional. Mientras los ETFs registraban salidas, las tesorerías corporativas compraron: Strive sumó 6,133 BTC en dos días —unos USD 515MM— hasta 35,595 BTC, y amplió una emisión de preferentes a USD 630MM. Los dos canales se movieron en direcciones opuestas. En sentido contrario, MSCI aprobó una metodología que excluye de sus índices a las empresas "no operativas", lo que expone a Strategy —mayor tenedor corporativo de Bitcoin, con unos 848,250 BTC—, a Metaplanet y a SharpLink. La lista definitiva se publica el 11 de noviembre y los cambios rigen desde el 30. Si salen de los índices, los fondos que los replican deben vender esas acciones: la presión recae sobre el vehículo cotizado, no sobre el Bitcoin en balance.
Conclusión y Posicionamiento
La semana reforzó nuestra lectura: las tres condiciones que planteamos para aumentar riesgo siguen sin cumplirse —BTC no logró sostenerse por encima de USD 86,600, los flujos de ETFs permanecen negativos, y la Fed tiene ahora una razón más para volver a subir—. Aun así, dejó dos señales constructivas: BTC volvió a defender la zona de los USD 80,000 y cayó mucho menos que los índices bursátiles, y la venta institucional de BTC se moderó con claridad respecto a la semana anterior.
El próximo punto de referencia es la reunión de la Fed del 28 de octubre, en un contexto de tasas altas, petróleo caro e inflación que sorprendió al alza. En ese entorno, no tiene sentido aumentar exposición. Esperar sigue teniendo un costo de oportunidad bajo: el tramo corto del Tesoro (bono a 2 años) ronda el 4.75%, y conviene notar que cedió en la sesión del jueves pese al dato de inflación, en una huida hacia la calidad. Mantenemos liquidez para actuar cuando las condiciones mejoren o cuando el precio ofrezca un punto de entrada más favorable. El rango de USD 79,800–84,300 queda como referencia operativa reciente.
Catalizadores clave — Semana 43 (19–23 oct):
- Antesala de la Fed del 28 de octubre — La Fed entra en período de silencio el 17 de octubre y no habrá otro dato de CPI antes de la decisión: el mercado llega a la reunión con la información que ya tiene, lo que concentra la atención en el precio del crudo y en los datos de actividad que resten.
- ¿Se estabilizan las salidas de ETFs? — La venta de BTC ya se moderó; confirmar si la tendencia se consolida —y si ETH y SOL dejan de sangrar— definirá la solidez del soporte.
- El petróleo y Ormuz — Con el Brent cerrando en máximos de cinco meses, el foco está en los ataques a buques y en si el Brent se sostiene por encima de USD 105, con su impacto directo sobre la inflación.
- Niveles técnicos — USD 84,000 fue el techo de la semana para BTC, el nivel a recuperar para retomar impulso; ETH defiende USD 2,325 y SOL, el nivel psicológico de USD 100.




