Comentario de Mercado
La Semana 41 revirtió el alivio de la anterior. El giro dovish que había enfriado las expectativas de la Fed duró poco: las minutas de la reunión de septiembre, publicadas el 7 de octubre, reafirmaron el sesgo restrictivo, y el petróleo volvió a escalar por encima de USD 105 ante nuevos ataques en el Estrecho de Ormuz. Con las tasas y el dólar al alza, el apetito por riesgo se enfrió en todos los frentes. La demanda institucional, que la semana pasada se había congelado, pasó esta semana a venta abierta: los ETFs de BTC y ETH registraron salidas fuertes. BTC, sin embargo, resistió mejor que el resto —se mantuvo en su zona de soporte— mientras ETH y SOL cayeron con más fuerza.
(i) El alivio dovish se revierte: Las minutas de la Fed (7 oct) mostraron que la mayoría de sus miembros aún espera al menos una subida más este año; el mercado volvió a situar la probabilidad de un alza en diciembre en ~84% (y en ~17–20% para octubre). En paralelo, el petróleo Brent escaló hasta USD 105 el jueves por la intensificación de los ataques iraníes en Ormuz (nueve buques en una semana), antes de ceder a ~USD 103 el viernes tras un comentario de Trump sobre Irán. El techo macro —tasas altas e inflación por energía— reapareció con fuerza.
(ii) La demanda de US Spot ETFs pasa de pausa a venta: Los US Spot ETFs de BTC registraron salidas netas de USD 700.0MM (Lun–Jue), con los mayores retiros el miércoles (-484.9) y el jueves (-244.1); los de ETH perdieron USD 486.1MM —su sexto día consecutivo de salidas— y los de SOL, USD 21.2MM. El piso de demanda que impulsó la ruptura de hace dos semanas no solo se detuvo: se dio vuelta.
(iii) BTC resiste mejor que los alts: BTC cotiza en USD 82,800 (-2.0%), manteniéndose en su zona de soporte de USD 80,800–83,300 pese a un breve pinchazo por debajo; ETH en USD 2,480 (-7.1%) y SOL en USD 110 (-6.8%). ETH sufrió un golpe adicional propio: BitMine (presidida por Tom Lee), uno de los mayores compradores corporativos de ETH, anunció que frenará su acumulación al alcanzar el 5% del circulante. La postura de Solidus se mantiene: cautela estratégica.
Macro y Mercados Globales
LAS MINUTAS DE LA FED REAFIRMAN EL SESGO RESTRICTIVO
El dato que marcó el tono de la semana fueron las minutas de la reunión de la Fed del 15–16 de septiembre, publicadas el 7 de octubre. El documento confirmó dos cosas: que la subida de 25 puntos básicos de septiembre (al rango de 3.75%–4.00%) fue por voto unánime, y que 16 de los 18 miembros que presentaron proyecciones esperan al menos una subida adicional este año. Varios lo enmarcaron explícitamente como una medida de gestión de riesgo —una "póliza de seguro" contra el escenario de que la inflación siga pegada por encima del objetivo o de que lleguen nuevos choques de oferta—. En otras palabras, el sesgo restrictivo que el mercado había empezado a descartar tras el empleo débil de la semana pasada sigue firmemente en su lugar.
La reacción en las expectativas fue inmediata. La probabilidad de una subida en la reunión del 28 de octubre se mantiene baja, en torno a 17–20%, pero la de una subida a más tardar en diciembre (la Fed vuelve a decidir el 9 de diciembre) subió a ~84%. La lectura que veníamos sosteniendo se confirma: la Fed no abandonó el endurecimiento, lo postergó. Para los Activos Digitales, el mensaje es el mismo de las últimas semanas —mientras las tasas sigan altas, ponen un techo al precio de un activo que no paga cupón—.
Las minutas también abordaron el salto de los rendimientos del Tesoro a máximos desde 2002. Los miembros lo atribuyeron no solo a la expectativa de tasas más altas de la Fed, sino también al fuerte gasto en inteligencia artificial, al crecimiento sólido de la economía y a la incertidumbre en torno al programa de recompras de deuda del Tesoro. A ello se sumó una señal del lado del consumidor: una encuesta de la Fed de Nueva York mostró que los temores de inflación a doce meses están en su nivel más alto desde mayo de 2023. El conjunto refuerza la misma conclusión: el riesgo inflacionario no ha desaparecido.
EL PETRÓLEO VUELVE A ESCALAR
El segundo golpe vino de la energía. El petróleo Brent subió cerca de 5% el jueves, hasta aproximadamente USD 105 por barril, luego de que Irán intensificara sus ataques a buques en el Estrecho de Ormuz —se reportaron nueve embarcaciones atacadas en una semana— y de que una tormenta en el Golfo de México llevara a operadores de EE.UU. a suspender producción de forma preventiva. El viernes, el crudo moderó el alza y retrocedió hacia USD 103 por barril, después de que el presidente Trump afirmara que EE.UU. mantiene "conversaciones productivas" con Irán y que no atacaría al país antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Es un comentario que acota el riesgo militar inmediato —y con él, el pico del petróleo—, pero que no resuelve el conflicto: aun con el retroceso del viernes, el Brent está cerrando la semana al alza.
La implicación es la misma cadena que venimos describiendo: estrechos, petróleo, inflación, Fed. Un crudo que vuelve a los máximos reactiva la presión inflacionaria por el lado de la energía, justo cuando la Fed deja claro que su sesgo sigue siendo restrictivo. Es la combinación que más limita el apetito por riesgo.
EL CPI DEL 14 DE OCTUBRE Y EL RIESGO DE ALIMENTOS
El foco de datos de la próxima semana es el CPI de septiembre, que se publica el 14 de octubre. Es la referencia de inflación clave antes de la reunión de la Fed del 28, y marcará si el mercado mantiene o ajusta la probabilidad de una subida en diciembre: una sorpresa al alza la reforzaría; una a la baja, la moderaría.
En el trasfondo persiste además el riesgo climático que señalábamos: la probabilidad de un El Niño muy fuerte este invierno sigue siendo alta, con potencial de presionar los precios de los alimentos. Es un frente inflacionario adicional, de desarrollo más lento, que conviene no perder de vista.
Análisis de Precios y Rangos
Bitcoin (BTC): Cotiza en USD 82,800 (-2.0% frente al cierre del viernes anterior). La semana tuvo un recorrido amplio: BTC arrancó el lunes cerca de USD 87,000 —rozando la resistencia de USD 86,600— cuando se enfriaron brevemente las expectativas de subida, y luego cayó con el risk-off hasta un mínimo cercano a USD 80,600 el jueves, poniendo a prueba el piso de su zona de soporte. Lo relevante es que lo recuperó con rapidez: pese al breve pinchazo por debajo de USD 80,800, BTC cerró la semana de nuevo dentro de la zona de USD 80,800–83,300 que viene actuando como referencia estructural desde la ruptura de hace dos semanas. Y su resistencia relativa fue notable: cerró con una caída cercana al 2%, frente a más de 7% de ETH y SOL. La dominancia de BTC subió a cerca de 60%, máximo de un mes: la caída de la semana fue una rotación fuera del riesgo dentro de los Activos Digitales, más que un deterioro propio de BTC. Soporte en USD 80,800–83,300 y, por debajo, USD 78,000; resistencia en USD 86,600.
Ethereum (ETH): Cotiza en USD 2,480 (-7.1%), la mayor caída de los tres y el más golpeado por factores propios; llegó a tocar un mínimo cercano a USD 2,410 el jueves. Sus ETFs encadenaron seis días de salidas, y a eso se sumó una noticia de fondo: BitMine —presidida por Tom Lee y uno de los mayores tenedores corporativos de ETH— anunció que detendrá su acumulación al llegar al 5% del circulante. Dado que esa demanda corporativa era uno de los pilares de la tesis alcista de ETH, el anuncio retira un comprador marginal relevante. El activo perdió el soporte de USD 2,600 que mencionábamos. Soporte en USD 2,400–2,480; resistencia en USD 2,650–2,780.
Solana (SOL): Cotiza en USD 110.00 (-6.8%), una caída pronunciada y en línea con la de ETH, devolviendo buena parte del avance de las semanas anteriores. El flujo de sus ETFs se tornó negativo y el precio cedió el nivel de USD 113 que señalábamos como soporte, con un mínimo cercano a USD 106 el jueves. La corrección es pronunciada pero coherente con el repliegue general del riesgo; el activo se estabilizó cerca de USD 110, un nivel a vigilar para calibrar si la tendencia de fondo sigue intacta. Soporte en USD 105–108; resistencia en USD 118–122.
Derivados y Microestructura
La caída de la semana tuvo un componente de desapalancamiento forzado. En la primera fase del retroceso se liquidaron cerca de USD 550MM en posiciones largas (apuestas al alza que se cierran de forma automática cuando el precio cae por debajo de ciertos niveles), un flush que aceleró el movimiento a la baja. No fue un colapso de escala extrema, pero sí un recordatorio de que parte del avance reciente descansaba en apalancamiento que ahora se limpió.
El comportamiento relativo de los activos es la lectura más útil de la semana. Que BTC cayera mucho menos que ETH y SOL, y que su dominancia subiera, indica que el mercado no huyó de los Activos Digitales en bloque, sino que rotó desde los activos de mayor "beta" (más sensibles al ciclo) hacia el de mayor calidad relativa. Es el comportamiento típico de una fase de aversión al riesgo ordenada, no de pánico: cuando el apetito regresa, suele ser BTC el que lidera.
En cuanto al posicionamiento, el cuadro es consistente con un mercado que reduce exposición: la presión vendedora vino más del canal de contado —las salidas de ETFs— que de un desarme caótico de apalancamiento. Es una corrección sana en su mecánica, aunque incómoda en el precio.
Volatilidad esperada para la próxima semana: alta. El CPI de septiembre del 14 de octubre, la evolución del conflicto en Ormuz y el posicionamiento rumbo a la Fed del 28 de octubre mantienen múltiples frentes abiertos. En un mercado sin un catalizador comprador claro, cualquiera de ellos puede mover el precio con fuerza.
US Spot ETFs - Flujos Institucionales
BTC: -USD 700.00MM, el peor registro semanal en meses y el dato central del cambio de tono. Tras un inicio mixto (-89.8 el lunes, +118.8 el martes), las salidas se dispararon el miércoles (-484.9) y el jueves (-244.1), con IBIT de BlackRock —que venía comprando— pasando a vender con fuerza. El patrón es claro: la demanda institucional que había validado la ruptura no solo se detuvo, sino que se dio vuelta ante el regreso del sesgo restrictivo de la Fed y la escalada del petróleo. Confirmar si estas salidas se frenan es, hoy, la señal más importante sobre la solidez del piso.
ETH: -USD 486.10MM, su sexto día consecutivo de salidas y la mayor presión relativa de los tres activos. Las retiradas fueron amplias, lideradas por ETHA de BlackRock. La combinación de salidas sostenidas y el anuncio de BitMine golpeó la tesis de asignación a favor de ETH que había reaparecido hace dos semanas; por ahora, esa tesis queda en pausa.
SOL: -USD 21.20MM, una salida moderada que corta una racha de tres semanas de entradas. El retroceso es menor en magnitud que el de BTC y ETH, pero suficiente para confirmar que el repliegue de la demanda fue generalizado. Conviene ver si el interés institucional en SOL se estabiliza una vez pase la ola de aversión al riesgo.
Conclusión y Posicionamiento
La semana reforzó la lectura que venimos sosteniendo. El alivio dovish de hace siete días resultó efímero: las minutas de la Fed devolvieron el sesgo restrictivo al centro, el petróleo volvió a escalar y la demanda institucional vía ETFs —que ya se había congelado— pasó a venta abierta. Las tres condiciones que planteamos para aumentar riesgo no solo no se cumplieron, sino que se alejaron: BTC no logró sostenerse por encima de USD 86,600, los flujos de ETFs se volvieron fuertemente negativos, y la Fed reafirmó su intención de volver a subir.
Dicho esto, la semana dejó una señal constructiva que conviene no pasar por alto: BTC resistió su primera prueba real como soporte en la zona de USD 80,800–83,300 y cayó mucho menos que el resto. La tesis de fondo —que los mínimos del ciclo quedaron atrás— no se vio comprometida; lo que cambió es el entorno de corto plazo, que volvió a endurecerse.
Nuestra postura no cambia: cautela estratégica. El próximo punto de referencia es el CPI de septiembre, que se publica el 14 de octubre: la última lectura de inflación relevante antes de la decisión de la Fed del 28. En un contexto así —tasas altas, petróleo caro y demanda institucional en retirada—, no tiene sentido aumentar exposición. Esperar sigue rindiendo: el Tesoro a 2 años rinde ~4.82% sin riesgo de mercado. Mantenemos liquidez para actuar cuando las condiciones mejoren o cuando el precio ofrezca un punto de entrada más favorable. El rango de USD 80,600–87,000 queda como referencia operativa reciente.
Catalizadores clave — Semana 42 (12–16 oct):
- El CPI de septiembre (14 oct) — La última lectura de inflación antes de la Fed del 28: una sorpresa al alza reforzaría la probabilidad de una subida en diciembre; una a la baja, la moderaría.
- ¿Se frenan las salidas de ETFs? — La señal más importante del corto plazo: confirmar si la venta institucional se detiene o si se prolonga definirá la solidez del soporte.
- El petróleo y Ormuz — Con EE.UU. descartando una ofensiva antes de las elecciones, el foco está en los ataques a buques y en si el crudo se sostiene por encima de USD 100.
- Posicionamiento rumbo a la Fed del 28 — Con diciembre en ~84%, cada declaración de miembros de la Fed y cada dato disponible recalibrará las expectativas.
